Tratamiento natural con plantas medicinales contra el cancer

El cáncer es una enfermedad temida por todos, que se ha desarrollado enormemente en el siglo actual. Los hombres de ciencia se esfuerzan con poco resultado para combatir esta enfermedad. Sus causas principales son el falso modo de vivir en el comer, beber, etc.

Los recargos morbosos de sustancias extrañas que se hallan acumulados en el cuerpo por alimentos antinaturales, van ensuciando la sangre de tal modo que finalmente el volcán tiene que explotar por alguna parte.

La ciencia no está equivocada cuando afirma que una de las causas que provoca el cáncer es el consumo de carnes y bebidas alcohólicas, inclusive el tabaco. Estos tres enemigos de la salud pública trabajan activamente para provocar enfermedades de toda clase. Pero el hombre civilizado hace caso omiso a esto y continua echando al estómago trozos de cadáveres en estado de putrefacción que deberían estar en el cementerio (bajo la tierra), y además encima de esto la copa del alcohol, y el cigarrillo a la terminación. ¿Es posible que se logre exterminar una enfermedad tal sin combatir las causas? En lugar de hacerle la guerra al cáncer, sería prudente combatir enérgicamente las causas que lo motivan.

tratamiento-natural-contra-el-cancer“Alimento puro:’ sangre pura. Sangre pura: salud”. La carne de cerdo, que tanto se consume en el mundo, es una fuente de microbios. ¿Puede ser limpia o sana una carne cuando el animal se alimenta de toda clase de basura, restos e inmundicia? ¿Qué lógica aboga en favor de esto?

El, cáncer es el azote del siglo XXI; la mano negra que se extiende sobre el mundo como señal de su fin. No piensen los enfermos que con dejarse operar el problema está solucionado; pues la operación en casi todos los casos apresura el descenso al sepulcro. Cuando la sangre está contaminada no se hace nada con recurrir a partes locales; es menester una limpieza total.

Tratamiento: Evítese la causa. Dondequiera que se halle localizada la boca del volcán, sea en el estómago, en el duodeno, en el hígado, etc., trátese de llevar un régimen netamente vegetariano, consumiendo especialmente frutas frescas de la estación. Si el cáncer está localizado en el estómago o duodeno, con mayor razón son preferibles las frutas, como ser: uvas, manzanas, ciruelas, naranjas, frutillas, mandarina, pomelo y especialmente el jugo de limón. Consúmase también verduras crudas en ensaladas y siempre con jugo de limón. Puré de papa, zapallo y calabaza. No olvidar de agregar a las ensaladas crudas de verduras, cebolla bien picada porque tiene un efecto curativo de resultado admirable.

Cómase abundante zanahoria cruda y bébase su jugo natural que es muy eficaz en la enfermedad que nos ocupa. El puré de zanahoria no debe faltar al que sufre de este mal.

Las cataplasmas de barro colocadas sobre la región del estómago y duodeno, si allí se halla localizado el cáncer, dan resultados sorprendentes porque eliminan la fiebre interna y ayudan a cicatrizar. Especialmente cuando se presentan fuertes dolores internos, el barro los calma. Manténgase, si es necesario, día y noche el barro sobre la parte afectada, cambiándolo cada tres a cuatro horas.

Las frotaciones frías a todo el cuerpo deben aplicarse tres a cuatro veces por día.

Los baños de sol son indispensables para tales enfermos. Hay que tratar de que los rayos solares vayan directamente sobre la víscera enferma. Siempre, después de un baño de sol, hay que pasar a todo el cuerpo una toalla mojada en forma de frotación para activar la. circulación de la sangre.

Beber los tés de las hierbas medicinales. Recomendamos especialmente el té de cola de caballo. Manténgase el intestino limpio por medio de enemas con agua de cola de caballo.

El “baño restaurador” frío debe hacerse dos a tres veces diariamente de 20 minutos de duración, mientras que el “baño restaurador” alternado se hace dos veces por semana.

En caso de que el cáncer sea exterior, el régimen de alimentación debe ser igual, es decir netamente vegetariano y consistente de alimentos eliminadores de las sustancias morbosas. Lávese la parte enferma con agua de cola de caballo y llantén. Las hierbas que han sido hervidas se utilizan desmenuzándolas bien y colocándolas en forma de cataplasma de barro limpio y bien preparado sobre la parte enferma, pues esto limpia los tejidos y absorbe los venenos que el volcán va despidiendo del interior. Cuando sequita el barro se lava suavemente con agua de cola de caballo. 

Los baños con saúco, cola de caballo y otras hierbas deben emplearse con la seguridad de un buen resultado. Luego se puede aplicar jugo de limón y de cebolla cuidadosamente sobre la región afectada, pero en pequeña cantidad.

Un baño de vapor semanal, y si el enfermo es fuerte físicamente, pueden aplicarse dos. Las frotaciones frías deben aplicarse diariamente por la mañana y por la tarde. Estas se hacen, como es sabido, con una toalla.

Para evitar fiebre interna aplíquense compresas frías sobre el bajo vientre y duérmase con una cataplasma de barro sobre la misma región. Manténgase el intestino corriente bebiendo agua de orejones, ciruelas y otras frutas laxantes. Respírese aire puro manteniendo la ventana del dormitorio constantemente abierta.

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Comments
  1. jorge ariel benitez
  2. victor hugo romero m.

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