Como se recogen, preparan y aplican las hierbas medicinales?

Antes de hablar de la aplicación y preparación de las hierbas medicinales, lo que hemos hecho ya en “Preparación de las hierbas medicinales”, queremos decir algo sobre la recolección de las mismas.

Muchos podrían hacer por sí mismos este trabajo, especialmente tratándose de hierbas que crecen en las cercanías, pues este trabajo hace reflexionar en las maravillas de la naturaleza, produce buena disposición para esta tarea proporcionando al mismo tiempo buenos conocimientos sobre ella.

Para no disminuir el poder curativo de las plantas medicinales hay que tratar de recoger las plantas solamente en buen tiempo cuando la parte superior de ellas no está húmeda. Además debe considerarse que las plantas medicinales silvestres tienen un efecto curativo mucho mayor que aquellas que se cultivan en el jardín. Es muy comprensible que debe recogerse solamente aquellas plantas que se sabe que no perjudican, es decir, que no sean venenosas. La recolección debe efectuarse con mucho cuidado para no recoger una hierba venenosa.

recogiendo hierbas medicinalesHay que secar las hierbas a la sombra. Debe seguirse este consejo, pues está comprobado que los fuertes rayos del sol quitan a las plantas medicinales una parte de las sustancias curativas, evaporándose sustancias valiosas al secar las hierbas al sol.

Lo que se refiere a las raíces, hay que lavarlas bien antes de secarlas, partidas y cortarlas en pedacitos. De esta manera se secan más rápido.

Cuando todo está bien seco, otra vez se revisan las hierbas antes de guardarlas, y se separa lo que está feo. Luego, cuando todo está en orden se guardan los gajos, hojas, flores y raíces en una caja o cualquier otro lugar seco. De vez en cuando hay que fijarse para ver si no están húmedas, pues entonces sería necesario secarlas de nuevo. No hay que olvidarse nunca de anotar sobre las cajas, bolsita u otro lugar donde se guarde las hierbas, el nombre de ellas, para saber su contenido en cualquier momento. Las hierbas y raíces enmohecidas no sirven para fines medicinales

Las hierbas medicinales pueden ser aplicadas en diversas formas. Comprender estas formas de aplicación es de gran importancia para la salud de las personas. El que sabe aplicar en toda forma las plantas medicinales obtendrá muchas bendiciones. Hablamos a continuación sobre las formas de aplicación más conocidas. Primeramente citamos la más usual de todas y describimos su manera de preparación, es a saber,

 A) como TE.

 Los tés pueden prepararse en diversas formas:

 1) Infusión

Es la manera de .preparación más conocida. Se vierte agua hirviendo sobre las hierbas que se desean preparar, se tapa bien y se deja reposar 10 minutos. Lo más apropiado para esta forma de preparación son las flores y hojas. Luego se revuelve algunas veces y se cuela todo.

Si de la misma manera se quieren preparar los tallos y raíces, hay que cortarlos en trocitos muy pequeños, verter agua hirviendo encima y dejar en este caso por lo menos 20 a 30 minutos en reposo para obtener las sustancias que contienen.

Afirmamos aquí, una vez por todas, que todos los tés tienen que ser tapados durante y también después de la preparación, para que las preciosas sustancias no se evaporen.

2) Tisana

Mientras que en la forma de preparación denominada “cocimiento”, que explicamos bajo el Nº 3, se agregan las hierbas, o partes-componentes de la planta medicinal, ya al principio, cuando se pone al fuego el agua fría, dejándolas cocinar hasta que hierva el agua y aún más (véase Nº 3 abajo), sucede lo contrario con la tisana, pues las hierbas necesarias para el té se echan en el agua recién cuando está hirviendo. Se deja cocinar todo cinco minutos más y se retira del fuego. Bien tapado se deja reposar el té algunos minutos más y se cuela.

3) Cocimiento

Si se quiere preparar el té en forma de cocimiento, para lo cual son apropiadas en especial las hojas, tallos, ramitas, raíces, cortezas, leños y palos, se echa primero todo en la olla, se vierte la cantidad necesaria de agua fría encima y se deja cocinar todo durante algún tiempo. La duración del cocimiento depende de la clase de hierbas que se cocine. La duración puede variar entre 5 a 30 minutos como explicamos a continuación.

a)         Si son flores, hojas o partes tiernas de la planta basta cocinarlas 5 a 10 minutos.

b)         Si son partes duras, como ser, raíces, cortezas, leños, palos que se cortan en partes pequeñas, es necesario cocinados 15 a 30 minutos.

Al retirar la olla del fuego se deja bien tapada, dejando reposar el té algunos minutos más, luego se cuela.

 4) Maceración fría

Se pone en un recipiente la cantidad de hierba o semilla necesaria y se echa agua fría encima. Es mejor en remojo durante la noche. El recipiente tiene que estar bien tapado, pero nunca hay que dejarlo en el dormitorio. El tiempo de duración de la maceración es de 10 a 24 horas, según la hierba medicinal o la planta.

 a)         Si se trata de flores, hojas y otras partes tiernas de la planta basta 10 a 14 horas.

b)         Si son cortezas, raíces y otras partes duras de la planta son necesarias 15 a 24 horas.

Es bien comprensible que esas partes duras tienen que ser cortadas en pequeños trozos para que las sustancias puedan ser extraídas.

Esta preparación fría de los tés es la más natural que existe, pues tiene la ventaja de que las sales nutritivas y vitaminas quedan bien conservadas. Pero no queremos cometer el error de olvidar que ciertas sustancias de las plantas medicinales pueden ser extraídas bien con sólo la ya mencionada forma de preparación Nº 1 a 3. Queremos mencionar todavía que en esas tres formas de preparación tiene que tenerse en cuenta de no cocinar los tés con fuego demasiado fuerte o rápido, pues así pueden ser destruidas importantes sustancias curativas.

El que desea puede calentar los tés preparados fríos, antes de tomados.

 5) Maceración caliente

La palabra “caliente” nos dice que en este caso las hierbas tienen que ser remojadas en agua caliente. Se dejan al lado del fuego unas 6 a 14 horas para que se mantenga el calor. Luego se cuela el té y se toma.

6) Maceración fría y cocimiento

Este procedimiento doble, una combinación de la preparación Nº 4 Y 3, es muy recomendable.

Procédase primero según el Nº 4, luego cocínese el té como está indicado en el Nº 3, con la duración mencionada bajo a) o b).

En las seis formas de preparación aquí mencionadas pueden ser mezcladas diversas hierbas juntas. Así se aumenta considerablemente el poder curativo de las plantas.

 Una mezcla de hierbas medicinales diversas

Es recomendable también para preparar una buena bebida casera que sustituya el té tan perjudicial que la gente acostumbra tomar cada día, como son los tés japoneses, chinos, ingleses y rusos, tés de la India. Para eso puede utilizarse las hojas de frutilla, zarzamora, violeta, rosa, ortiga, hojas de naranjo, de limón, flores de rosas y violetas, menta, salvia, hinojo, flores de tilo, etc. Se usan en una mezcla tres o cuatro clases. Como se trata aquí de una bebida casera, puede agregarse a este té un poco de leche si se desea, lo que no debe hacerse si es solamente para fines curativos. Se endulza con miel pura de abejas.

 Su preparación es de la siguiente manera: Para una taza de agua (un cuarto de litro), se calcula una cucharada de hierbas.

La mezcla de diversas clases de hierbas medicinales debe ser considerada de varios puntos de vista, por eso debería ser verificada solamente por personas expertas en este ramo.

 Reglas generales para la preparación de tés, válidas para todas las seis formas arriba mencionadas:

 a) Las raíces, cortezas, leños y palos requieren más tiempo para su preparación que las flores, hojas y gajos tiernos, como se deduce de lo ya mencionado, por eso no pueden ser preparadas en el mismo recipiente, pues las partes más tiernas quedarían demasiado cocidas. Ambas clases deben ser preparadas por separado. Después pueden ser mezcladas vertiéndolas en un mismo recipiente. Según el deseo y fin, pueden ser usadas más de una o de otra clase.

b) Si se mezclan varias hierbas curativas, puede emplearse de cada clase la misma cantidad, siempre que no se trate de una planta curativa de efecto demasiado poderoso o de gusto muy amargo como, por ejemplo, el “‘ajenjo”. Siendo así se agrega de esta hierba o planta solamente la mitad de la cantidad de las demás hierbas, o menos todavía.

c) La cantidad necesaria de agua y hierbas para la preparación de los tés:

 Si en la descripción particular de cada hierba no hay observación especial, se usa por lo general 1 cucharadita hasta 1 cucharada de hierbas para preparar una taza de té. La cantidad necesaria de agua para esa porción de hierbas es un cuarto de litro. Si se quiere preparar más cantidad de té, se aumenta la cantidad de agua y de hierbas de acuerdo a la cantidad de té que se requiera.

Es preferible emplear siempre la menor dosis de las hierbas que tienen un efecto muy fuerte, como ser, el “ajenjo”, etc.

 Por lo general pueden beberse diariamente 2 a 4 pocillos (es decir, tazas pequeñas) de té, o también puede tomarse por cucharadas, si no hay otra indicación en la descripción de las hierbas.

d) A los tés que se toman para fines curativos no puede agregársele leche o azúcar, pues esto les quita parte de su valor curativo; hasta en muchos casos puede impedir completamente la curación.

La miel es muy curativa. Aconsejamos, por eso, endulzar con miel todos los tés que sirven para la curación de catarros, enfermedades de la garganta y pecho, brevemente dicho, para disolver las mucosidades. La miel tiene un efecto especialmente disolvente en las obstrucciones y mucosidades. También es emoliente, medicinal, laxativa, depurativa, vivificante, nutritiva, tónica, estomacal y diaforética. Se destaca por su gran valor curativo. Empléese solamente miel pura de abejas, libre de cera. La miel que contiene cera perjudica e impide la actividad del hígado y de los riñones.

e) ¿ Debe tomarse el té caliente, tibio o frío? En casos de fiebre se recomienda tés fríos y en escalofríos tés calientes o tibios. Para apagar la sed el té caliente es mejor que el frío.

En resfríos, catarros, enfermedades de la garganta y pecho, obstrucción, calambres y para disolver mucosidades debe tomarse siempre té caliente, lo mismo para calentar el cuerpo y provocar el sudor.

f) Téngase cuidado de que los tés no fermenten, pues tés fermentados no pueden ser tomados. Aconsejamos, por eso, preparar cada día la porción necesaria sólo para 1 día.

g) Como el beber durante las comidas estorba la digestión y puede producir enfermedades del estómago, no deben tomarse los tés en el tiempo de las comidas, sino siempre un tiempo antes o después.

h) Durante todo el año pueden hacerse curas con los tés. Sin embargo, el mejor efecto tiene una cura hecha en la primavera cuando el cuerpo quiere purificarse y las hierbas brotan tiernas de la tierra. También en el otoño trata el cuerpo de librarse de sustancias extrañas.

i) Muchos cometen el error de rechazar los tés amargos por no ser agradables a su paladar. Pero, el lector puede estar convencido de que justamente esos tés tienen un gran poder curativo. Llamamos la atención sobre el amargón, que obra milagros, empleado fresco o seco.

k) Téngase especial cuidado al tomar tés de cambiar de vez en cuando la clase, más o menos cada 10 días,  pues sino el cuerpo se acostumbra a una cierta clase de hierba y así se disminuye su poder curativo.

l) Durante el período o menstruación, se debería dejar de tomar tés, siempre que no se trate de un té para la curación de una menstruación enfermiza y anormal.

m) Por lo general, las personas enfermas desearían experimentar en seguida un efecto curativo al comenzar con cualquier cura. Sin embargo en la aplicación de los remedios naturales sucede casi siempre lo contrario, pues en muchos enfermos se presenta primeramente un empeoramiento de los males y enfermedades. Entonces muchos se desesperan y dejan la cura en lugar de continuar con ella hasta haber sobrepasado esta crisis, llamada “crisis curativa”. Justamente esta crisis comprueba que los remedios aplicados producen su efecto, y que en el cuerpo y organismo ha comenzado una lucha con las sustancias morbosas para expulsarlas de cualquier manera.

n) Ollas y recipientes de metal no deben ser usados para guardar tés, jugos de frutas y verduras, mermeladas, etc., pues hay peligro de que se produzca un envenenamiento con las sustancias que se desprenden del metal por el efecto de ciertos ácidos. Esto debe inducir también a tener especial cuidado de no dejar nunca una cuchara o cucharita de metal o alpaca dentro del remedio.

o) Para más seguridad ponemos al lado de nuestras descripciones de plantas y hierbas venenosas una calavera.

p) Por fin preguntamos todavía: ¿Pueden tomar todos la porción de té indicada para un día, sin considerar la diferencia de edad? La porción diaria son dos, tres o hasta cuatro pocillos (pequeñas tazas), si no se menciona una dosis mayor en la descripción de las hierbas. Aconsejamos prestar atención a la siguiente lista para determinar la porción apropiada para las diversas edades:

1)La porción completa,para20 hasta65años. 
2)Dos tercios de la misma1019años y pasando los 65.
3)La mitad de la misma69 
4)Un tercio de la misma35 
5)Bastante menos todavía12” Yde menos…

 …edad, pues en ese caso la porción diaria varía entre la quinta y duodécima parte.

q) En la curación por hierbas se usa los siguientes términos para. las diversas formas de reacción de las hierbas:

1) Antiespasmódica. – Cuando una hierba calma la excitación de los nervios, es decir, del sistema nervioso.

2) Astringente. – Cuando una planta tiene el efecto de contraer los tejidos, deteniendo de esta manera hemorragias y diarreas.

3) Depurativo. – Cuando el remedio natural efectúa la limpieza de la sangre y combate toda clase de impurezas, expulsando así del cuerpo y del organismo sustancias extrañas y morbosas.

4) Diaforético. – Cuando un medio curativo aumenta la transpiración, provocando el sudor.

5) Diurética. – Cuando una hierba reacciona favorablemente sobre los riñones y aumenta al mismo tiempo la secreción de la orina.

6) Emenagogo. – Cuando un remedio natural provoca o reduce la regla, regularizando de todo modo las funciones menstruales.

7) Emoliente. – Cuando una planta tiene el efecto de ablandar los tejidos o cualquier parte del cuerpo u organismo endurecido por abscesos, úlceras, granos, golpes e inflamaciones; brevemente dicho, tiene una acción disolvente.

8) Estimulate. – Cuando un remedio natural produce una acción vivificante en uno o más órganos o en todo el cuerpo, regularizando así su funcionamiento.

9) Estomacal. – Cuando un remedio natural combate los malestares y enfermedades del estómago y contribuye a restablecerlo.

10) Pectoral. – Cuando una hierba actúa favorablemente sobre órganos respiratorios, curando sus malestares y enfermedades y combatiendo a la par resfríos, catarros, etc.

11) Sedante. – Todas las hierbas que calman los dolores y Sosiegan cualquier excitación nerviosa son “sedantes”.

12) Vermífugo. – Un medicamento que combate las lombrices y otras clases de parásitos de los intestinos se llama “vermífugo”.

13) Vulnerario. – Cuando un remedio natural sirve para curar heridas, fracturas, contusiones, torceduras y golpes, etc., entonces es “vulnerario”.

Después de haber explicado detalladamente bajo Nº 1 las maneras más usuales de las plantas medicinales preparadas como TE, citamos aún a continuación otras formas de aplicación. Una parte de las hierbas curativas pueden ser empleadas

II) Crudas, en ensaladas

 Y también 

III) en forma de jugo crudo

según Ensaladas crudas y jugos con hierbas medicinales

 No sólo en las formas de aplicación mencionadas hasta ahora, tienen las hierbas un efecto maravilloso, sino también

 IV) en los baños de hierbas medicinales

 Describimos estos baños en “Baños con hierbas medicinales”

 El polvo sirve para condimentar las sopas y otras comidas. Las hojas bien secas de las hierbas, como por ejemplo de ortiga, amargón, salvia, menta, hinojo, etc., se trituran bien en un mortero o de cualquier otra forma, hasta obtener un polvo fino. Guardado en un lugar seco, conservará su poder y aroma: así se tiene todo el año un buen condimento para los alimentos y irtei1io curativo, que hasta puede ponerse sobre el pan.

VI) Cataplasma

Las cataplasmas de hierbas tienen un gran poder curativo. Las hierbas pueden ser aplicadas de las Siguientes maneras:

a) En estado fresco, o sea crudo, siempre directamente sobre la parte dolorida, enferma, hinchada o herida. Las cataplasmas pueden ser de llantén, manzanilla o de cualquier otra planta medicinal.

b) En estado seco, directamente sobre el cuerpo o puesto sobre vendas o en una bolsita de género finito. Deben estar frías o calientes, según la enfermedad y necesidad. Pruebe cada uno lo que conviene más a su cuerpo enfermo. En caso de calambres de cualquier especie, dolor de muelas y de oído es necesario aplicar bolsitas bien calentadas sobre el lugar dolorido. Especialmente la manzanilla presenta en estos casos maravillosos servicios de alivio y curación.

c) En forma de pasta. Se desmenuzan las plantas medicinales mezclándolas con un poco de agua. Esta masa se coloca directamente sobre el lugar dolorido o enfermo, o se pone sobre una venda o una bolsita y se coloca luego. La venda o bolsita, como ya fue dicho, debe ser de género fino.

Al hacer las cataplasmas en forma de pasta, las hierbas curativas que se emplean no se cocinan, sino solamente se echa agua hirviendo encima, tanta como sea necesaria para que quede una masa espesa. Se coloca esta pasta en una bolsita fina o se aplica sobre una venda, o también se pone directamente sobre la parte dolorida o enferma.

Estas aplicaciones de pasta son de gran bendición para las personas que padecen dolencias, pues tienen un efecto calmante en las hinchazones, dolor de muelas y supuraciones; sirven para ablandar granos o hinchazones, en furúnculos, contusiones, reumatismo, gota, etcétera.

Para aplicar estas pastas no se usan nunca cucharas de metal o alpaca, sino de madera, pues podrían provocar fácilmente un envenenamiento de metal si por descuido quedan demasiado tiempo en la masa.

Compresas y envolturas calientes hechas con un cocimiento de hierbas. Estas deben ser renovadas cada 10 a 15 minutos porque pronto se enfrían. Los paños que se usan para las compresas (fomentos) y envolturas tienen que ser de lino y estar bien limpios. Se sumergen éstos en un cocimiento de hierbas bien cargado (primeramente se cuela), se escurre y se aplican.

En el tratamiento frío se deja enfriar primeramente el cocimiento, colocando el recipiente en una olla con agua fría.

No importa si se trata de una cataplasma de pasta de hierbas o de una compresa (fomento) y envoltura fría o caliente con el líquido, siempre hay que tener cuidado de que la parte del cuerpo por tratar esté bien tapada con frazadas de lana para no contraer un resfrío y para que el proceso de calentamiento se realice bien.

La cuestión de que si las cataplasmas, compresas (fomentos) y envolturas deben ser “frías” o “calientes”, no siempre es muy fácil de resolver. Depende del enfermo, de la enfermedad y si siente frío o calor. Es preferible dejarse aconsejar por personas competentes que saben aplicar los remedios naturales.

Mencionamos que todos los calambres internos o externos, dolor de muelas, de oído, dolores reumáticos, enfermedades de los riñones, cierta clase de neuralgias, además dolores y daños producidos por golpes o caídas, hay que tratar con caliente. Aconsejamos también

 d) Los baños calientes de hierbas

Más tarde se hace la prueba con el tan maravilloso “tratamiento alternado” efectuando luego de un tratamiento caliente un tratamiento frío y viceversa.

En caso de fiebre hay que aplicar frío, y los escalofríos se tratan con caliente. Los baños de hierbas y baños de vapor con hierbas prestan excelentes servicios de alivio y curación. Un efecto especialmente curativo en muchas enfermedades tiene nuestro nuevo “baño restaurador”, que se ejecuta en forma alternada: caliente – frío. Recalcamos que el lector debe enterarse bien de este baño por ser muy eficaz. Tanto el agua caliente como la fría que se emplea para este baño debería ser mezclada con una decocción de hierbas, como ser, de eucalipto, manzanilla, ortiga, hojas de pino, hinojo, etc. Según los dichos y escritos de pacientes, tiene este nuevo “baño restaurador”, una reacción mayor y más rápida de limpieza y curación que el tan conocido baño de Kuhne. Aconsejamos, por eso, empleado en muchas enfermedades y malestares, pues limpia la sangre y todo el cuerpo de sustancias morbosas y aumenta la cantidad de corpúsculos rojos. De esta manera recibe todo el organismo, especialmente también el sistema nervioso, nueva vida y fuerza.

VII) Gárgaras

Para las gárgaras son apropiados los líquidos preparados por decocción de hierbas medicinales. Al elegir las plantas que se usan para tal fin, hay que tener en cuenta la enfermedad.

VIII) Inhalación

Para las inhalaciones se usan también los cocimientos de hierbas.

La elección de las hierbas depende también de la enfermedad que se padece. Hay aparatos especiales para hacer inhalaciones. Pero no son absolutamente necesarios, pues con un embudo de cartón, que cada uno puede hacer en su propia casa, fácilmente se hacen las inhalaciones, de manera que el vapor entre por la boca.

IX) Enema o lavativa

Tampoco en este caso deben olvidarse los tan curativos conocimientos de hierbas, lo mismo en

X) Lavajes.

En ambos casos el cocimiento debe ser bien colado para que no quede ninguna hojita o parte alguna de las hierbas en el líquido que se emplea.

XI) Extracto

Como ejemplo damos la siguiente receta para demostrar cómo puede prepararse un extracto sin alcohol, pues como naturistas eliminamos el alcohol para uso interno. Se pica finamente amargón o cualquier otra hierba o varias juntas, se pone en una olla, vertiendo agua hirviendo encima y se deja 24 horas al calor revolviendo de vez en cuando. La cantidad de agua que se vierte encima debe ser cinco veces mayor que la de las hierbas que se emplean. Transcurrido este tiempo se cuela y los restos de hierbas se ponen otras doce horas al calor con una cantidad de agua cinco veces mayor que los restos de hierbas. Luego se echan juntos ambos líquidos y se cocinan en fuego lento hasta obtener un extracto.

XII) Jarabe.

Los jarabes de hierbas medicinales pueden ser preparados de la manera que se indicada en “Como preparar un jarabe de hierbas?”.

XIII) Aceite.

De diversas hierbas curativas, en especial de sus flores, se obtienen aceites muy curativos.

Mencionamos otros ejemplos:

Aceite de hipericón

Se usan solamente las flores de esta planta y se emplea una medida de litro, llenando 1/4 de litro con dichas flores y agregando 1/2 litro de aceite de oliva o girasol. Se cierra bien la botella y se deja por lo menos tres semanas al sol. De vez en cuando se remueve un poco el contenido y se cuela una vez transcurrido el tiempo aquí indicado.

Aceite de lavándula (alhucema, espliego)

En este caso se mezcla un puñado de flores de dicha planta con medio litro de aceite .de oliva o girasol. Después de exponerlo tres semanas al sol en una botella bien cerrada, se filtra y el aceite está listo para su uso.

XIV) Ungüentos.

Pueden prepararse fácilmente ungüentos de plantas medicinales mediante una cierta clase o una mezcla de diversas hierbas. Citamos un ejemplo: llantén, árnica, caléndula e hipericón se mezclan en partes iguales, se pasan por una máquina exprimidora (para sacar jugo) o se trituran bien, y se mezcla el jugo con manteca fresca y pura, no salada (que no contenga grasa de cerdo o cualquier otra). Se pone esto al fuego, agregando un poco de cera de abejas y cocinándolo hasta obtener un ungüento espeso.

Ungüento de bardana

Se prepara este ungüento con el jugo fresco de las hojas y se mezcla con manteca pura, fresca y sin sal (que no contenga grasa de cerdo o cualquier otra), revolviendo bien hasta que quede una pomada.

Ungüento de caléndula

Se mezclan 10 gramos de jugo fresco de caléndula con 50 gramos de mantenca pura, fresca y no salada (libre de grasa de cerdo o cualquier otra), y se revuelve bien hasta que quede formada la pasta.

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